El conjunto de Pablo Galbiati castiga la falta de acierto exterior y las pérdidas del Asisa Joventut para llevarse una contundente victoria en un encuentro que dominó de principio a fin.
El Asisa Joventut cayó con contundencia ante el Kosner Baskonia (93-73) en un encuentro marcado por el acierto exterior del conjunto vasco y las dificultades ofensivas de los verdinegros. Pese a los intentos de reacción de la Penya, especialmente de la mano de Emir Sulejmanovic, los de Pablo Galbiati supieron gestionar su ventaja y acabaron imponiéndose con autoridad en un último cuarto que terminó por sentenciar el partido.
Un inicio igualado
El Baskonia arrancó con mayor intensidad y firmó un parcial inicial de 8-4, aunque la Penya reaccionó rápidamente con un 0-6 que le permitió meterse de lleno en el encuentro. La respuesta local no se hizo esperar y, con un parcial de 7-0, los vascos volvieron a tomar la iniciativa, castigando desde la línea de 6,75 con buenos porcentajes de acierto.
Ricky Rubio aportó aire fresco al ataque verdinegro, mientras que la tensión también hizo acto de presencia sobre la pista. Rodions Kurucs y Ndiaye protagonizaron un encontronazo que terminó con una falta flagrante señalada a cada jugador. Pese al buen arranque baskonista, el Asisa Joventut consiguió mantenerse cerca en el marcador al término del primer cuarto (24-21).
El Baskonia encuentra su mejor versión ofensiva
En el segundo periodo, Emir Sulejmanovic comenzó a hacerse fuerte en la pintura, aportando soluciones ofensivas a una Penya que encontraba dificultades para mantener la regularidad. Sin embargo, el Kosner Baskonia continuó castigando desde el perímetro y encontró en Koksimovic una importante fuente de energía, con cinco puntos consecutivos que dieron impulso al conjunto local.
Por parte del Asisa Joventut, Cheatham asumió protagonismo ofensivo y alcanzó los diez puntos, mientras que Birgander también firmó buenas acciones cerca del aro. En Baskonia, Steward se convirtió en una amenaza constante, haciendo daño tanto desde el exterior como con sus penetraciones.
Con el paso de los minutos, el ataque del Joventut comenzó a atascarse y el Baskonia aprovechó las dificultades visitantes para abrir una brecha de diez puntos. No obstante, un triple de Laprovittola sobre la bocina, después de una primera mitad discreta, permitió a la Penya recortar distancias y marcharse al descanso con un 45-39 que mantenía abierto el encuentro.

acb Photo / Miguel Escribano
El desacierto exterior condena a la Penya
Tras el paso por vestuarios, el Baskonia mantuvo el control del partido ante un Asisa Joventut que seguía sin encontrar soluciones desde la línea de tres puntos. Los locales, por el contrario, conservaron su eficacia desde el perímetro, con un destacado Lawson que convirtió dos triples para ampliar las diferencias.
La falta de acierto verdinegro también facilitó las transiciones rápidas del conjunto vasco, que aprovechó los errores visitantes para elevar su ventaja hasta los once puntos. Laprovittola consiguió romper la sequía exterior de la Penya con un triple, pero la reacción resultó insuficiente.
El tercer cuarto terminó con un 68-56 que reflejaba la superioridad del equipo dirigido por Pablo Galbiati, cada vez más cómodo sobre la pista y con el partido bajo control.
Un último intento de reacción que acabó en sentencia

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El Asisa Joventut afrontó el último periodo con la necesidad de cambiar el rumbo del encuentro. Los verdinegros consiguieron reducir momentáneamente la desventaja hasta los siete puntos, aunque continuaban sin generar situaciones ofensivas claras. El Baskonia, mientras tanto, seguía castigando las pérdidas visitantes con rápidos contraataques.
Cuando el partido parecía escaparse definitivamente, emergió Emir Sulejmanovic. El interior encadenó cinco puntos consecutivos y situó a la Penya a tan solo cinco puntos, devolviendo momentáneamente la esperanza al conjunto verdinegro.
Sin embargo, la reacción provocó una respuesta inmediata del Baskonia. Dos triples consecutivos, obra de Duarte y Kobi Simmons, devolvieron la tranquilidad a los locales y dispararon la diferencia hasta los catorce puntos a falta de tres minutos para el final.
A partir de ese momento, el Joventut se desdibujó por completo y fue incapaz de frenar el crecimiento de la ventaja baskonista. El conjunto de Galbiati aprovechó los últimos minutos para ampliar todavía más la diferencia y cerrar el encuentro con un contundente 93-73.
Una derrota que deja en evidencia las dificultades ofensivas de una Penya que, pese a sus intentos de reacción, nunca logró encontrar la continuidad necesaria para discutir el dominio del Baskonia.

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