El Manresa recupera la sonrisa ante Ulm

El equipo del Bages recupera la sonrisa tras imponerse al ratiopharm Ulm por 101-89 en un partido que dominó durante buena parte del encuentro, aunque terminó sufriendo ante la reacción alemana. El conjunto de Ocampo impuso su ritmo desde el inicio, llegó a disfrutar de una ventaja de 21 puntos y encontró en Ferran Bassas al hombre encargado de poner calma en los minutos finales para asegurar la primera victoria de la temporada.

Los de Ocampo imponen su ritmo

El Manresa quería devolver la ilusión a su afición tras el pesimismo que se contagió después de la derrota ante Breogán. El inicio dio razones para creer en el cambio de actitud, con un parcial de 10-2 en los primeros dos minutos de encuentro. Un juego mucho más colectivo y ordenado permitía a los catalanes encontrar lanzamientos liberados y anotar con facilidad.

La principal arma ofensiva del conjunto del Bages en su primera arremetida fue Chibuzo Agbo, con 9 puntos en tres minutos. Sin embargo, el optimismo duró poco. Los alemanes reaccionaron y se situaron a dos puntos (17-15), devolviendo la igualdad al electrónico. El Manresa sufría defensivamente en las transiciones rápidas y, en ataque, no era capaz de sumar. Fue entonces cuando JD Notae, a través de su nivel individual, rompió la sequía de los locales. La electricidad del base estadounidense se contagió a sus compañeros, que lograron distanciarse al final del primer cuarto (31-24).

Un buen arranque tras la vuelta de los banquillos provocó que la diferencia continuara aumentando, permitiendo al Manresa mantener la tranquilidad en el juego. Ulm intentaba acercarse desde la línea de tres, pero los lanzamientos errados favorecían los contraataques del Manresa. El conjunto de Ocampo sacaba provecho de las posesiones rápidas tras rebote, sintiéndose cómodo corriendo a campo abierto y contando con el poderío de Timmy Allen (18 puntos).

Las sensaciones positivas se mantuvieron durante todo el segundo cuarto, llegando a situarse 20 puntos por encima (60-40). Los visitantes eran incapaces de frenar la velocidad que habían impuesto los catalanes y la desigualdad se reflejaba en el marcador (62-45) al llegar al descanso.

Bassas frena la reacción

En el inicio del segundo tiempo, las dinámicas seguían igual en ambos equipos. Mientras el Manresa seguía anotando en la mayoría de sus ataques, los alemanes empeoraban sus porcentajes de tiro. Uno de los factores clave que benefició a los del Bages fue el rebote defensivo. Su superioridad y concentración en este aspecto del juego permitían que Ulm no contara con segundas opciones, debilitando sus posibilidades de remontada.

Con el resultado de cara (82-61), el equipo se relajó y, en los instantes finales del tercer cuarto, encajó un parcial de 0-8 que devolvía las dudas al Nou Congost antes de afrontar los últimos diez minutos de partido.

Lo que apuntaba a ser un final plácido se transformó en un momento incómodo. Los jugadores de Ulm fueron ganando confianza, lograron frenar el vendaval ofensivo de los de Ocampo y se acercaron en el electrónico (82-73). A diferencia de lo vivido contra el Breogán, los catalanes no se hundieron mentalmente y se sostuvieron en el encuentro gracias a la dirección de Ferran Bassas.

El base veterano tenía el encargo de controlar el ritmo del partido para evitar que el equipo cayese en las precipitaciones que buscaban provocar los rivales. Pese a los nervios finales por ver una ventaja que disminuía lentamente, Bassas Logró aportar la pausa necesaria en los minutos finales y, de esta manera, cerrar la primera victoria de la temporada por 101-89.

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