El Covirán Granada ya trabaja con un objetivo claro: construir un equipo competitivo que le permita pelear desde el primer día por regresar a la élite del baloncesto español de la mano de Arturo Ruíz. Tras el descenso, el club ha reaccionado con rapidez en el mercado, apostando por mantener una base sólida y reforzar aquellas posiciones que necesitaban un salto de calidad.
Apenas 1 mes y 7 días después del final de liga, la dirección deportiva ya tiene firmados a todos los jugadores y ha confeccionado una plantilla equilibrada, con experiencia en la categoría y jugadores capaces de asumir responsabilidades en una temporada que se presenta especialmente exigente.
Las renovaciones, el punto de partida
Uno de los primeros pasos del club ha sido asegurar la continuidad de varias piezas importantes del proyecto. La permanencia de jugadores como Lluís Costa, Jonathan Rousselle y Pere Tomás aporta estabilidad, liderazgo y un profundo conocimiento de la competición.
A ellos se suman otros jugadores que seguirán vistiendo la camiseta rojinegra como Edu Durán y Jovan Kljajic, permitiendo que el nuevo cuerpo técnico pueda trabajar sobre una base consolidada. Mantener parte del bloque supone una ventaja importante en una liga tan igualada como la Primera FEB, donde la compenetración suele marcar diferencias desde las primeras jornadas.
Fichajes para construir un equipo con aspiraciones
La dirección deportiva ha apostado por incorporar jugadores con experiencia en Primera FEB y perfiles muy complementarios entre sí. El objetivo es claro: formar una plantilla equilibrada, con capacidad para competir desde la primera jornada.

El canadiense Mathieu Kamba llega para reforzar el perímetro con intensidad defensiva, potencia física y versatilidad. Es un alero capaz de defender varias posiciones y aportar energía en ambos lados de la pista.
En la pintura, el club ha incorporado a Mus Barro, un pívot de gran presencia física que destaca por su capacidad reboteadora y su trabajo defensivo. Junto a él estará Abdou Thiam, procedente del Leyma Coruña, donde fue una pieza importante en el ascenso a la Liga Endesa. Sus 2,11 metros aportarán intimidación, experiencia y solidez cerca del aro.
Otra de las caras nuevas es Greg Parham, un escolta con facilidad para generar puntos, desequilibrar en el uno contra uno y asumir responsabilidades ofensivas cuando el equipo lo necesite.
El juego interior también gana calidad con Tanner McGrew, uno de los ala-pívots más contrastados de la categoría. Su capacidad para abrir el campo con el lanzamiento exterior, su visión de juego y su inteligencia táctica le convierten en un jugador diferencial para cualquier entrenador.
La apuesta por el futuro la representa Fallou Niang, un joven interior con un gran margen de crecimiento, capaz de aportar intensidad, movilidad y versatilidad en las posiciones interiores.
El último movimiento del mercado ha sido la incorporación del internacional belga Andy Van Vliet. El ala-pívot destaca por su excelente lanzamiento exterior, su capacidad para jugar tanto de cuatro como de cinco y su experiencia en competiciones europeas.
Su llegada añade una dimensión diferente al ataque rojinegro, ya que es un interior capaz de abrir espacios, correr la pista y generar ventajas lejos del aro, una característica muy valorada en la Primera FEB. La ficha 13 será para el joven Alvaro Mena que ya debutó la pasada temporada en ACB.

En la parcela física también ha habido cambios ya que Sergio Sánchez «Pinzas» ha dejado oficialmente el club tras más de 20 años de trayectoria ininterrumpida en el mundo del baloncesto. Su sustituto será Jesús Ramírez, madrileño que ha ejercido el cargo de preparador físico en Tizona Burgos las últimas 6 temporadas y con experiencia en la selección absoluta de la Republica Checa en el Eurobasket 2025 y con la selección sub-18 de Dinamarca.
Un nuevo horario para acercar el baloncesto a la afición
Aunque el calendario oficial todavía no se ha dado a conocer, el Coviran Granada trabaja con la idea de disputar sus partidos como local los sábados a las 18:00 La propuesta pretende convertir cada encuentro en un plan accesible para familias y aficionados, facilitando la asistencia al Palacio de los Deportes y creando un ambiente que vuelva a ser uno de los grandes activos del equipo.
Si finalmente se confirma este horario, el club espera consolidar una cita fija para la afición rojinegra y reforzar el vínculo entre el equipo y la grada durante toda la temporada ya que según cifras del club, unos 5000 abonados seguirán siendo fieles a un escudo y unos colores que buscan volver a la élite.

Deja una respuesta