La Euroliga continúa en pie de guerra contra el club blanco por su deseo de la llegada de la NBA Europa. Es por ello que la organización de la máxima competición europea sigue poniendo medidas para beneficiar a aquellos equipos que se muestran fieles y, a la vez, castigar a los que dudan del modelo actual.
El Real Madrid ha sido el principal abanderado del cambio. Desde que empezaron los rumores con la expansión del organismo norteamericano al Viejo Continente, los blancos fueron los primeros a los que se relacionó con el nuevo proyecto. Sin embargo, los líderes de la revolución se han quedado solos.
A contracorriente
La renovación de las licencias para los próximos diez años ha estado marcada por la incertidumbre. Cuatro de los trece clubes fundadores de la Euroliga (Barça, Real Madrid, Baskonia, Olympiacos, Panathinaikos, Maccabi Tel Aviv, Fenerbahçe, Anadolu Efes, Zalgiris Kaunas, Armani Milan, Bayern Múnich, CSKA Moscú y ASVEL Villeurbanne) se plantearon abandonar la competición para apostar por la llegada de la NBA.
Fenerbahçe, ASVEL, Barça y Real Madrid miraban con buenos ojos la idea de un nuevo formato para dar el salto al mercado internacional que supondría asociarse a la marca más exitosa del baloncesto y obtener el beneficio económico que eso conlleva.
Sin embargo, los turcos, los franceses y los catalanes se han alejado -de momento- del proyecto y han decidido renovar sus licencias con una cláusula de salida que, según diversas informaciones, rondaría los 10 millones de euros. Aun así, es posible que no sea necesario porque con la llegada de Chus Bueno como nuevo CEO de la competición europea, la Euroliga ha acercado posturas con la NBA y algunas voces ya apuestan por una fusión.

La lealtad tiene un precio
Una de las decisiones más clave para la unión es el cambio de propiedad, convirtiendo la actual licencia de diez años en franquicias permanentes. La conversión supondrá, según ha informado Eurohoops, el ingreso de 400 millones de euros. Esta cantidad se repartirá entre los fundadores (13 si contamos al Real Madrid), lo que equivale a 30 millones de euros para cada uno. Además, se estima que la valoración económica de los clubes aumentaría un 25%.
En cambio, si alguien quiere entrar en la liga deberá pagar un precio que oscilará entre los 50 y 90 millones de euros. Una plaza que no será fácil conseguir debido a que la Euroliga quiere sumar 6–8 nuevos equipos a partir de la temporada 2027-28, aunque ya ha recibido el interés de 17 clubes, con Valencia Basket entre ellos.
Los trámites para la reestructuración ya han comenzado, pero el cambio de propiedad no será efectivo hasta el 1 de julio. El Real Madrid tiene hasta el 30 de junio para firmar la licencia y convertirla en franquicia. Si no lo hace, el club blanco no podrá percibir los 30 millones y tendrá que pagar para poder formar parte de la máxima competición europea.
Y aún hay más. Si el Madrid rechaza los términos, la próxima temporada tendría que disputar la Basketball Champions League, lo que provocaría un duro golpe financiero y un obstáculo para poder fichar a jugadores de gran nivel este verano.
Las negociaciones continúan. Quedan pocos días para decidir su futuro, pero la Euroliga sigue acorralando al conjunto blanco.
Jaque. Le toca mover al Real Madrid.

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