Los claretianos consiguieron imponerse de manera contundente a la Laguna Tenerife tras un partido perfecto en todos los sentidos
El derbi canario vuelve a acaparar la atención del baloncesto nacional en una de las citas más señaladas del calendario para las islas. El enfrentamiento entre el Dreamland Gran Canaria y La Laguna Tenerife trasciende siempre la habitual rivalidad provincial, pero en esta ocasión llega marcado por unas urgencias deportivas que le añaden un peso decisivo a los cuarenta minutos de juego.
Las realidades de los dos equipos en la competición doméstica no podrían ser más dispares, aunque comparten un nivel de exigencia máximo. Por un lado, el Dreamland Gran Canaria afronta este choque con la presión al límite, inmerso en una dura y apretada batalla por escapar de la zona baja de la tabla y evitar el descenso donde cada victoria es oxígeno vital para los grancanarios, que necesitan aferrarse a su orgullo y al apoyo de su afición
para lograr la salvación.
En la otra cara de la moneda, La Laguna Tenerife mira hacia arriba, metido de lleno en la exigente lucha por asegurar un billete para los ansiados playoffs. Para el cuadro tinerfeño, cualquier tropiezo a estas alturas podría complicar seriamente sus opciones de estar en la postemporada.
La energía amarilla se impone
Con un Gran Canaria Arena repleto de bufandas cantando al unísono el Ay Mi Gran Canaria de Los Gofiones, el encuentro comenzó con un ritmo eléctrico y vistoso con las primeras canastas desde la pintura. Mike Tobey y Fran Guerra abrieron el marcador, a lo que se sumaron el juego en velocidad de los aleros Nico Brussino y Tim Abromaitis para entrar en un breve intercambio de golpes (8-8)
Se pudo ver a un Che García muy activo desde el principio, intentando ajustar de la forma más precisa la defensa amarilla. Una defensa que tuvo serios problemas para contener el vendaval ofensivo del ex- NBA, Patty Mills y su asociación con el interior georgiano Gio Shermadini.

En relación a la ofensiva amarilla, sería un ejemplo de generosidad y compartir la bola hasta encontrar al hombre liberado. Fuertes entradas hacia aro de Isaiah Wong convertidas en 2+1, lanzamientos liberados desde la esquina de Eric Vila o la versatilidad de Nico Brussino situaron a los locales 4 arriba en el último tramo del cuarto (18-14)
De cara a los últimos dos minutos, el equipo tinerfeño no terminaba de encontrarse en ataque. Unos malos porcentajes desde el tiro de tres puntos y la consecución de varias pérdidas hicieron que los jugadores claretianos pusieran velocidad de trasatlántico de la mano de la nueva incorporación, Brandon Jefferson. El estadounidense encontró la asociación perfecta con Pierre Pelos en la bombilla y cerró el cuarto 26-21 en favor de los suyos.
La defensa claretiana domina el partido
Este gran arranque local se prolongó durante los primeros compases del segundo periodo. De nuevo, una férrea defensa por parte de los interiores y unas acciones individuales de Isaiah Wong y Brandon Jefferson en transición supusieron un 7-0 de parcial en menos de 2 minutos de cuarto (33-21)

La Laguna Tenerife no estaba encontrando su juego habitual, en la batalla por la pintura la cuestión reboteadora estaba decantada hacia los claretianos (11 capturas frente a 5). Un factor que permitía a los directores de orquesta amarillos montar su ataque desde los primeros segundos de posesión.
Durante los minutos intermedios del cuarto, el encuentro entró en una fase de correcalles con muy poco juego elaborado. Jugadores por el suelo, pérdidas fugaces e imprecisiones marcaron la tónica de este periodo. Sin embargo, fue el acierto desde el perímetro (3/4 en cinco minutos) de los del Che García lo que les permitió alcanzar su distancia máxima en el partido (42-26)

Además, el ambiente subió de decibelios tras la señalización de una técnica a Txus Vidorreta, que obligó al banquillo visitante a pedir tiempo muerto en busca de soluciones. Aunque hubo una pequeña reacción chicharrerra, con medio cuarto por jugar el estadounidense Isaiah Wong seguía con su show particular. Esta vez, tras conseguir otro 2+1 frente a Gio Shermadini despertó los cánticos de «MVP. MVP» de la marea amarilla (47-31)
Al Granca le salía absolutamente todo, sus niveles de acierto en el tiro exterior y la gran seriedad mostrada en el otro lado de la pista provocaron la reacción de unos jugadores tinerfeños que se veían claramente superados por la situación y cuyos malos gestos fueron castigados con faltas técnicas por parte de los colegiados.
Con minuto y medio por disputar el partido entró en un bucle de revisiones de faltas en acción de tiro que ralentizó el ritmo de juego. En este pequeño episodio, los visitantes pudieron recortar ventaja a través de las canastas de Gio Shermadini en el pick and roll a pases de Jaime Fernández.
Pero a la fiesta amarilla seguiría sonando con un triple descomunal de Chimezie Metu en movimiento sobre la bocina, dejando el electrónico en un 57-41 al descanso.
Una arrolladora amarilla

Tras el paso por los vestuarios, los amarillos a continuaron con su buena racha desde el perímetro, de la mano de Nico Brussino. A este acierto se le volvió a sumar Isaiah Wong que tras anotar 4 puntos consecutivos alcanzó los 19 sin fallo desde los tiros de campo (6/6).
Los claretianos volvieron a tomar distancias en el marcador, esta vez 16 puntos arriba (66-50) y lejos de relajarse, su defensa continuaba siendo implacable en todos los aspectos.
A mediados de cuarto, era Isaiah Wong el referente ofensivo, con reversos estratosféricos y bandejas de gran complejidad tras contacto mantuvo a los suyos alejados de su rival. Tras dos triples prácticamente consecutivos por parte de Brussino y Jefferson, el pabellón canario era una fiesta que hacía tiempo que no ocurría en el Arena (79-61)
La alegría y la fiesta se adueñan del Arena
A pesar de la holgada ventaja en favor amarillo, los de Che García mantuvieron su mentalidad de intensidad y esfuerzo con el objetivo de no dar pie a una remontada lagunera. Nada más arrancar este último cuarto se produjo una acción totalmente violenta e antireglamentaria de Fran Guerra sobre Kassius Robertson. El pívot tinerfeño le propinó dos golpes en el rostro del jugador que fueron sancionados con la descalificación del encuentro.

Tras este episodio donde todo el Gran Canaria Arena se puso en pie para despedir al pívot visitante, el juego se reanudó con los 4 tiros libres correspondientes para Kassius Robertson (87-66)
La noche parecía estar sentenciada, el Granca seguía sin conceder ni un tiro cómodo a los laguneros y su acierto en el triple seguía ascendiendo con los lanzamientos de en transición de Brandon Jeffeson. El nuevo fichaje llegó hasta los 13 puntos con un 4/6 en T3 liderando un partido inolvidable para los amarillos, que a falta de todavía 5 minutos para el final ya ganaban por 30 puntos de diferencia (96-66)
Durante el tramo final de partido, con todo decidido antes de su finalización ambos equipos firmaron el amnisticio tras la rotación de los jugadores principales por los de menor carga de minutos. Los visitantes recortaron un poco más su distancia en el marcador pero eso no impediría el regocijo y alegría de todos los asistentes al Gran Canaria Arena.
Con esta victoria (102-83) los amarillos suman su décimo triunfo y consiguen respirar más aliviados que sus rivales directos en la lucha por mantener la categoría
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