La mala defensa provoca la derrota de los catalanes (94-101) y hace que el San Pablo Burgos, tras la derrota de Andorra ante Granada, coja aire en la lucha por la permanencia. Raúl Neto (26 puntos), Gonzalo Corbalán (25) y Ethan Happ (20) dominaron el encuentro.
Los azulones no se desenganchan
El Nou Congost presentaba una gran entrada para apoyar a los suyos en el duelo clave contra un San Pablo Burgos que buscaba escapar de los puestos de descenso. Los visitantes salieron muy enchufados, anotando un tres de tres desde el triple. Para contrarrestar ese acierto exterior, tres minutos excelsos de Kaodirichi —quien sumó dos acciones de 2+1 y colocó un gran tapón— mantuvieron el pulso igualado.
A diferencia del juego perimetral que predominaba en los de Fisac, el combinado catalán se imponía en la zona. Parecía que los locales rompían el partido tras un parcial de 9-0, pero los burgaleses aguantaron la embestida hasta el final del primer cuarto (28-23).
Tras un periodo de alta anotación, ambos conjuntos ajustaron sus defensas. Sin embargo, los de Diego Ocampo, gracias a transiciones fluidas y una gran lectura de los bloqueos, lograron alcanzar una renta de diez puntos (46-36).
Pese a la ventaja, el Manresa se diluyó en ambos lados de la cancha, permitiendo un parcial de 3-11 que volvía a acercar a los azulones (49-47) antes de marchar al descanso.
Un tercer cuarto decisivo
A la vuelta de los vestuarios, Ethan Happ continuaba siendo el mayor dolor de cabeza para los locales. El pívot sometía a los catalanes con su polivalencia y, junto a Raul Neto, lideraba el buen momento en ataque de los burgaleses.
Por otra parte, el equipo del Bages se estancaba. Ofensivamente, eran incapaces de encontrar tiros liberados, mientras que en defensa concedieron demasiadas canastas fáciles debido al desorden. Anotaron 23 puntos, pero encajaron 35. Los malos minutos se vieron plasmados en la desventaja que mostraba el marcador (72-82).
Manresa tenía por delante una tarea difícil en el último cuarto. El constante intercambio de golpes hacía que la diferencia no se redujera con el transcurso del encuentro. Con el paso del tiempo, cada vez era más urgente volver reencontrarse con su juego si los de Ocampo querían llegar a un final reñido.
Restando poco más de tres minutos en el cronómetro, San Pablo Burgos se situaba por delante con una ventaja de seis puntos (85-91). Los azulones, tras la derrota de Andorra ante Granada, tenían la presión para distanciarse de los puestos de descenso, pero supieron mantener la calma para zanjar la victoria (94-101).


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