Con Bozic y Costa, los chicos de Arturo Ruiz consiguen la quinta victoria de la temporada para estar a dos de la salvación (89-86)
Nunca dar por muerto a Coviran Granada. Victoria del conjunto andaluz para estar a dos partidos de la salvación a costa de un Morabanc Andorra que pierde una oportunidad de oro de salir del descenso.
Ambos equipos, en puesto de descenso al comenzar la jornada, tenían el objetivo de seguir en la lucha por la salvación. Por un lado, un Morabanc Andorra que, tras ganar a Río Breogán la jornada anterior, estaba igualado con San Pablo Burgos, que jugará con BAXI Manresa esta tarde a las 17:00.
Por otro lado, Coviran Granada llega en una racha positiva, en especial jugando como local. De los últimos cuatro partidos, tres han sido victorias y la única derrota fue frente al Bàsquet Girona. El equipo de Arturo Ruiz debe ganar más de la mitad de los encuentros por disputar para estar en la lucha.
En el apartado de bajas, contraste entre ambos equipos. En los locales, Ruiz confirmó la ausencia de Kljajic hasta final de temporada, que se juntará a la de Burjanadze. Además, durante la semana, Alibegovic, Howard y Rousselle eran duda hasta el último momento por problemas físicos durante la semana, causando baja únicamente el primero.

Inicio con dominio interior
Con las presentaciones hechas, Morabanc Andorra intentaba imponer su alto ritmo desde el comienzo. Con una defensa agresiva, no permitían anotar con facilidad a los andaluces, que tenían que obrar milagros cada vez que anotaban, consiguiendo únicamente cinco puntos en los primeros cuatro minutos.
Andorra tampoco encontraba anotación exterior con facilidad. Sin embargo, la pareja Pons-Pustovyi empezaba haciendo mucho daño, con 10 de los primeros 13 puntos.
El desacierto reinaba, y los equipos no encontraban anotaciones sencillas. Castañeda intentaba ser la referencia ofensiva exterior de Andorra, anotando sus primeros dos puntos para frenar una sequía sin anotar de su equipo.
Los minutos pasaban, y Babatunde se iba haciendo grande. Con su aportación en ataque y un gran tapón sobre Kostadinov, Coviran Granada conseguía ponerse por delante en el marcador y terminar el primer cuarto con 20-19.

Los triples marcan el camino nazarí
El comienzo fue perfecto para Coviran Granada. Con dos triples de Rousselle, el último tras una jugada mágica de Lluis Costa, los chicos de Arturo Ruiz abrían el marcador hasta el +7.
Tabak y su equipo no encontraban el camino. A la salida del tiempo muerto, seguían las malas sensaciones con los espaciados y la facilidad de encontrar al hombre liberado.
Es entonces cuando empezó a aparecer la llave de la salvación para los andorranos. Rice anotaba un triple que frenaba el vendaval de Granada con el triple. Tiene proyección para ser jugador de relevancia en competiciones europeas el año que viene, por lo que este final de temporada es clave.
Aun así, un hombre solo no puede tirar de un equipo, y Tabak tuvo que volver a parar el partido para ajustar. Coviran había conseguido darle la vuelta al marcador y dejar un +9 en el electrónico, y como el tanteo también es clave en caso de empate, Andorra debía mejorar con urgencia.
Pero la imprecisión llegó ahora al Coviran Granada. Entre pérdidas que suponían puntos fáciles y fallos de puntos sencillos, habían visto su renta reducida hasta los cuatro puntos, y Tunde acumulando dos faltas.
Entrados en los últimos dos minutos, La igualdad estaba servida. En un partido de rachas, Coviran Granada estaba sabiendo aprovechar sus mejores momentos para coger una buena renta.
Para cerrar el cuarto, un gran triple de Aaron Best, que sumaba 12 puntos, y dos puntos de Bozic cerraban el primer acto con 41-35 en el marcador.

Morabanc Andorra se casa con el triple
El comeinzo volvió a ser perfecto para el Coviran Granada. Vestido de verde por el aniversario del supermercado, consiguieron superar la barrera de los 10 puntos de ventaja a favor con un 47-35. Estaban en una gran dinámica, y la salvación pasaba por ganar estos partidos con la seriedad presentada hoy.
La temperatura comenzaba a subir grados en el Palacio. Los triples en cadena volvieron a acercar la renta, pero la respuesta de Granada era similar.
Sin embargo, el silencio se hizo en la ciudad de la Alhambra cuando Mehdy Ngouama se retiraba lesionado por una caída muy fea al taponar a Shannon Evans, necesitando ayuda del cuerpo técnico para apoyar la pierna.
Con una baja más al menos este partido, la mala suerte sigue formando parte de la temporada de Coviran Granada, ya que tiene a Burjanadze y Kljajic de larga duración.
En la mitad del tercer cuarto, la renta estaba bajo mínimos respecto hacía varios minutos. Con los dos tiros libres anotados por Bozic, Granada estaba cinco arriba en el marcador, con la gran preocupación de lo sucedido con Ngouama.
El acierto de Morabanc Andorra desde la línea exterior estba siendo clave para engancharse al partido. Gracais a dos tiros libres de Castañeda, los visitantes lograban ponerse por encima en el marcador desde hacía muchos minutos.
Granada intentaba sobrevivir con la calidad de muchos de sus jugadores, pero los puntos ya no eran tan fáciles como anteriormente, y no pudo mantener su renta para finalizar el tercer cuarto. Andorra había conseguido remontar y dejar el resultado en 62-65.

El milagro de Arturo Ruiz llega a Granada
El inicio del último cuarto fue un intercambio de golpes. Canastas desde el dos para dos de ambos equipos. Andorra, con la victoria, podía colocarse fuera del descenso al finalizar la jornada, y Coviran Granada debía ganar para mantener unas mínimas opciones.
Es entonces cuando la veteranía de Rousselle apareció. Con un muy buen día desde el triple, anotaba el cuarto de cinco intentos para acercar a Coviran Granada a un punto. Era el momento para volver a tomar la ventaja en el marcador, y el público lo sabía.
En una penetración de Lluis Costa sobre Xavier Castañeda, que acabó anotando el español, el público acabó de despertar. Con empate a 71, el sueño de seguir en ACB pasaban por los siguientes cinco minutos. Es por eso que, tras una acrobática canasta de Pérez, Tabak pedía tiempo muerto para intentar no dejarse llevar.
A la salida de este, el ritmo anotador volvió a subir. Ambos equipos encontraban el hueco perfecto, y estaba permitiendo a Coviran a seguir por encima.
Lluis Costa cogió las riendas con un gran triple para colocar en el marcador el 80-76. Era el momento de demostrar galones, y el base con pasado en Tenerife quería demostrar su importancia.
Sin embargo, Coviran Granada permitió que Andorra volviera a estar por dos puntos. La tensión se mascaba, y los decibelios no paraban de subir. Era el día de dar un salto en la salvación, y no se podía fallar.
A falta de 1:30 para terminar el partido, Bozic anotaba dos puntos para dejar el partido 82-78. El MVP del mes de marzo estaba haciendo otro partido descomunal con 27 de valoración después de su anotación.
Y una jugada dinamitó el partido. Una falta no pitada a Granada derivó en que Aaron Best anotara un triple que dejaba el partido en 82-82 a falta de 44,4 segundos. La igualdad estaba siendo muy similar al partido de ida, donde Coviran perdió en los útlimos segundos en una serie de imprecisiones y cabreos con el arbitraje.
Pero quien tiene magia la saca en los mejores momentos: Lluis Costa anotaba un espectacular 2+1 que volvía a dejar ventaja al equipo nazarí. La victoria volvía a estar muy cerca, pero era necesario una gran defensa.
Y efectivamente, así fue. Un fallo de triple de Shannon Evans y el rebote de Pere Tomàs daban mucho aire al Coviran. Sin embargo, Costa no anotó ninguno de los lanzamientos, y Rice penetró hacia el aro para colocar el 85-84.
La presión de Andorra no hizo efecto, y Costa volvía a recibir falta con 10,1 segundos por jugar. Con uno arriba, era imprescindible anotar ambos lanzamientos, como así fue. Tiempo muerto de Tabak, y Andorra tenía una oportunidad de forzar la prórroga.
A la salida, Arturo Ruiz diseñó una jugada para hacer falta y no permitir el tiro de tres. En los libres, Shannon Evans anotó ambos e hizo la falta posterior a Luka Bozic.
El croata anotaba ambos, y los tres de ventaja volvían. Con bola para Evans, el base daba el balón a Rice que fallaba el triple, y dejaba la victoria en casa para volver a soñar con la salvación.



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