El conjunto de Xavi Pascual cae ante los helenos por 79-93 en un partido que llegaron a perder de 31 puntos. Los de Atenas supera a los azulgrana en la clasificación y hace que crezca la preocupación por la irregularidad de su equipo.
Acierto inigualable de los griegos
El Palau Blaugrana presenciaba una de las grandes citas del baloncesto europeo. Los aficionados azulgrana tuvieron la difícil tarea de apoyar a los suyos frente a un número reducido, pero muy ruidoso, de fanáticos griegos. Ambos equipos llegaban empatados a victorias a falta de únicamente tres jornadas y con los playoffs en juego.
La tensión se vivió desde que el balón voló en el salto entre dos. Quien no se puso nervioso fue Cedi Osman. El turco de Panathinaikos acumulaba 12 de los primeros 20 puntos de su equipo. En tan solo seis minutos y medio, el combinado de Ergin Ataman doblegaba al Barça en el electrónico (10-20).
Xavi Pascual pidió tiempo muerto para intentar parar la hemorragia que los visitantes estaban causando. El nivel ofensivo de los griegos era muy alto, pero los culés lograron acercarse con dos triples consecutivos de Miles Norris antes de cerrar el primer cuarto (23-27).
Entrando en el segundo cuarto, Panathinaikos endosó un parcial de 2-11 para volver a marcar diferencias (25-38) en el luminoso. Sin embargo, Miles Norris (13 puntos en el descanso) batallaba en solitario desde la línea de tres ante la falta de ideas ofensivas en el Barça.
Para revertir la situación, Kevin Punter y Will Clyburn entraron a pista. Ambos protagonizaban el ataque de los catalanes, pese a que no alcanzaban el acierto (5/7 en triples y 17/24 en tiros de dos) de los de Atenas. A la gran puntería se sumaba la defensa infranqueable de los visitantes, lo que facilitaba la salida en contraataque, penetrando hacia el aro con superioridad y agrandado la ventaja (38-55) antes de marcharse a vestuarios.
Sin reacción culé
En la segunda mitad el Barça saltó al parqué con otra mentalidad. Los de Xavi Pascual salieron mucho más agresivos en el uno contra uno, pero más desordenados a la hora de hacer ayudas defensivas. Consiguieron impedir la sangría durante los primeros minutos, pero la dureza duró poco.
Los helenos parecía que estuvieran tocados por una varita mágica, llegando a anotar tiros que los catalanes intentaban frenar con falta. Por otro lado, la frustración que sufrían los culés en defensa también se transmitía al ataque y producía una máxima ventaja de 31 (49-80) en el marcador tras un parcial de 11-25 en el tercer cuarto.
Los últimos diez minutos suponían un mero trámite. Aun así, Panathinaikos no frenó durante el inicio de cuarto. Los griegos demostraron estar muy por encima de la posición en la que se encuentran en la tabla de clasificación.
A falta de cuatro minutos para el final, el Barça aprovechó la relajación de los griegos para maquillar el resultado, evitando una derrota que, por momentos del partido, apuntaba a ser histórica y que acabaó con el 79-93 final.


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