Andrés Feliz silencia el Gran Canaria Arena sobre la bocina

Escrito por: Miguel Hernández

Los isleños vuelven a caer con una canasta en los últimos segundos tras dar un esfuerzo titánico ante un imperial Real Madrid (80-82)

Ficha de anotación

80 CB GRAN CANARIA

Lucas Maniema (1), Isaiah Wong (17), Eric Villa (4), Andrew Albicy (3), Nico Brussino (5), Carlos Alocén (2), Pierre Pelos (14), Mike Tobey (22), Louis Labeyrie (0), Kur Kuath (6), Kassius Robertson (6)

82 REAL MADRID

Introducción

Trey Lyles (6), David Kramer (0), Alberto Abalde (10), Facu Campazzo (18), Chuma Okeke (8), G Procida (3), Theo Maledon (5), Izan Almansa (4),Walter Tavares (9), Sergi Llul (11), Andrés Feliz (5), Alex Len (3).

El Gran Canaria Arena se viste de gala este domingo para acoger uno de esos encuentros que siempre se marcan en rojo en el calendario de la isla. Sin embargo, este choque correspondiente a la jornada 21 de la Liga Endesa 2025/26 llega marcado por dos realidades radicalmente opuestas que chocan de frente bajo los focos de Siete Palmas.

Por un lado, el Dreamland Gran Canaria de Jaka Lakovic aterriza en este duelo buscando oxígeno de forma imperiosa. Anclados en la decimocuarta posición de la tabla con un delicado balance de 7 victorias y 13 derrotas, los claretianos necesitan un punto de inflexión inmediato. La racha pesa: seis derrotas en los últimos siete compromisos ligueros, incluyendo el dolorosísimo y ajustado tropiezo ante el Surne Bilbao (97-98) justo antes del parón por las ventanas FIBA.

La esperanza amarilla tiene ahora nombre propio tras el parón: la incorporación de Chimezie Metu, que llega para cubrir la sensible baja de Miquel Salvó y aportar el músculo necesario para que el Granca resurja de sus cenizas. Además, el choque tendrá un sabor especial para Carlos Alocén, hoy a los mandos de la nave canaria frente a su ex-equipo.

En la otra esquina del cuadrilátero asoma el gigante intratable de la fase regular. El Real Madrid dirigido por Sergio Scariolo pisa el parqué grancanario exhibiendo un dominio casi absoluto en la competición nacional: líderes absolutos (18-2) y arrastrando una inercia arrolladora de seis triunfos consecutivos en Liga. Los blancos llegan con los motores a pleno rendimiento tras someter a la Virtus de Bolonia en Euroliga (92-84) y con un Mario Hezonja en estado de gracia.

Aunque la herida de la reciente derrota en la final de la Copa del Rey ante el Baskonia aún escuece en la capital, el Madrid no es un equipo que suela hacer concesiones, y menos con el imponente Edy Tavares motivado en el que siempre será el regreso a su primera casa.

Crónica

Un gran Mike Tobey domina el primer cuarto

Con un Gran Canaria Arena hasta la bandera, los jugadores de Jaka Lakovic salieron a la pista con un juego muy activo desde el bloque y la continuación, canastas en contraataque de Isaiah Wong colocaba a los amarillos 9-5 en los primeros minutos de juego.

Con el paso de las posesiones el ataque blanco comenzó a carburar gracias a las grandes situaciones de ventaja que ocasionó el gigante caboverdiano Edy Tavares en pintura con varias canastas consecutivas. Sin embargo, esto no sería suficiente para frenar las ofensivas amarillas que eran letales en cada transición de la mano de Mike Tobey. En menos de 4 minutos, el pívot esloveno había anotado 14 puntos y situaba a los suyos 9 arriba en el marcador (16-7)

Con la entrada a cancha de jugadores como Ziga Samar y Kassius Robertson el partido tomó un tono más pausado. Los de Scariolo buscaban generar ventaja desde las penetraciones de Feliz, pero el muro amarillo no aceptaba la entrada de ninguín jugador con blanco en su uniforme. El ataque local estaba en estado de gracia, un triple lejanisimo de Nico Brussino y una asistencia de malabarista por parte de Carlos Alocén para Kur Kuath seguía abriendo la brecha amarilla hasta los 8 puntos (20-14)

Para los últimos compases de cuarto, el partido entró en una espiral de consecución de faltas que redujeron considerablemente el ritmo del encuentro. Esto lo supieron leer muy bien los jugadores blancos que desde el tiro libre consiguieron recortar distancias en el marcador para llevar la renta hasta los cincos puntos (25-20)

Los blancos cambian las tornas

El comienzo de este segundo cuarto estuvo marcado por una mejoría en el acierto exterior madrileño, con los 2 triples consecutivos  de Chima Okeke y Sergio LLul, los blancos  recortaron hasta los cuatro puntos de diferencia. Esta mejoría blanca influyó en el ataque amarillo, las jugadas no encotraban a los jugadores indicados, los tiros precipitados sobre la bocina de posesión combinados con la bajada en sus porcentajes de provocaron la pérdida de su ventaja inicial (31-31)

Kasisus Robertson al ataque / Fuente: Miguel Henríquez

El partido se convirtió en un correcalles al completo, donde el ataque visitante comandado por el velocista Facundo Campazzo tomó distancias en el marcador tras anotar dos triples seguidos por parte del argentino en menos de 30 segundos (32-39). Jaka Lakovic buscaba soluciones desde su tiempo muerto, pero una subida de intensidad en la defensa visitante hizo muy complicado que los isleños pudieran cosechar buenos parciales en su favor.

Con la entrada a pista de Carlos Alocén y Lucas Maniema la ofensiva amarilla buscó hacer daño desde el ataque rápido pero eran los bajos porcentajes de acierto lo que condenaba al equipo amarillo (3/15 en T3). A pesar de esto, los isleños no pararon de remar hasta el final de la primera parte, con los tiros libres de Lucas Maniema el partido se fue 38-46 al descanso

Los amarillos no bajan los brazos

Con el arranque de la segunda mitad, el equipo claretiano consiguió recuperar parte de esa esencia del primer cuarto con varias acciones individuales de Pierre Pelos y Mike Tobey en ambos lados de la pista que les permitió acercarse en el marcador (42-49)

En este cuarto, la figura de Tavares tomaría una importancia superlativa pues fue él la principal amenaza ofensiva desde el poste bajo. El tener una figura como Tavares en cancha hizo que la defensa amarilla descargue todos sus esfuerzos en él, dejando por consecuencia al resto de tiradores más liberados. Ese fue el caso de Alberto Abalde, que consiguió cosechar 5 puntos consecutivos gracias a tiros abiertos y dejar un parcial de 42-55 en el ecuador del tercer cuarto

Isaiah Wong en ataque/ Fuente: Miguel Henríquez

En estos momentos de partido, los amarillos se encontraban en un momento crítico y crucial al mismo tiempo. Sus ataques no gozaban de la obtención de ventajas desde el bloqueo, a pesar de una leve mejoría en el tiro aún no era suficiente para llegar a mirar cara a cara a su rival y por si fuera poco, los talentos individuales blancos como Campazzo o Trey Lyles no paraban de hacer daño con sus penetraciones a canasta (44-58)

Isaiah Wong fue el encargado de intentar revertir dicha situación. Gracias a 5 puntos consecutivos del estadounidense y a varias defensas exitosas amarillas, el marcador bajó hasta los 9 de diferencia con un Gran Canaria Arena absolutamente volcado con los suyos (49-58)

En el último tramo del cuarto, el partido se convirtió en un intercambio continuo de golpes. Por el lado Madrileño, sería Sergio Llul el encargado de sostener la ventaja de los suyos, mientras que Isaiah Wong sería el que con un triple desde la esquina llevaría el marcador hasta los 6 puntos de diferencia para encarar el último cuarto (56-62)

Un esfuerzo sin recompensa

Para los diez minutos finales, el Granca abriría el cuarto con un auténtico póster de Kur Kuath sobre Sergio Llul que levantaría a la marea amarilla de sus asientos. Sin embargo, la contestación en forma de triple de Gabriele Procida y las canastas de Izan Almansa bajo aro harían que la ventaja continuase bajó la custodia blanca (60-69)

La rotaciones de Albicy y Tobey dieron al equipo amarillo un mayor grado de veteranía que de cara a un final apretado podría ser crucial, tanto fue así que nada más poner un pie en pista, el base francés anotaría un 3+1 a tabla que sacudiría por completo el pabelló (65-69)

Los decibelios incrementaron en el Arena cuando se produjo la no señalización de una falta antideportiva evidente sobre Lucas Maniema.

Kassius Robertson en ataque/ Fuente: Miguel Henríquez

Con siete minutos por delante, el ambiente del partido estaba como si se estuviesen disputando los últimos treinta segundos del encuentro. Cada ataque blanco era una olla a presión y cada tiro amarillo una oportunidad para desatar la locura, como fue el caso de otro triple por parte de Mike Tobey. Un triple que obligaba a Scariolo a pedir tiempo muerto tras ver como los amarillos se ponían a tan solo un punto de diferencia a falta de cinco minutos por jugar (68-69)

Tras la salida de tiempo muerto, los visitantes decidieron volver a introducir a su mayor arma ofensiva, Edy Tavares. Con él pívot de 2,21 en pista, los blancos gozaban de un +5, algo que Scariolo no podía seguir guardando en el banquillo viendo el panorama del encuentro. Unas pérdidas repentinas y la suma de un parcial de 0-4 a favor del Real Madrid supuso un nuevo tiempo muerto por parte de Jaka Lakovic que veía como el partido estaba estallar aunque todavía restasen cuatro minutos y medio por disputar (68-73)

Todo estaba aún por decidirse, pero de nuevo la figura titánica de Mike Tobey volvería a aparecer para anotar otro triple desde la esquina y sumar 22 puntos en su casillero personal. Tras una buena defensa amarilla y los tiros libres anotados del francés Pierre Pelos, los isleños se volvieron a acercar a tan solo un punto en el marcador (72-73)

Isaiah Wong en ataque/ Fuente: Miguel Henríquez

En estos momentos, los ataques blancos se encontraban faltos de ideas y fueron varias señalizaciones polémicas las que dieron aire a los de Scariolo para alejarse de nuevo en el marcador. Pero esto no serviría de mucho, pues otro 2+1 de Wong sobre Tavares igualaría el partido a falta de dos minutos para su final (75-75). A pesar de esto, la respuesta instantánea de Abalde con otro 2+1 redujo el suffle y la emoción de la marea amarilla para poner a los suyos 3 arriba de nuevo.

Llegados a este punto, la figura de las revisiones y los tiros libres se volvieron fundamentales para el devenir del partido. Con otros dos lanzamientos libres de Isaiah Wong, los amarillos volvieron a a colocarse a tan solo un punto abajo a falta de un minuto y medio. Con el Arena a modo de bombonera, un rebote largo y la transición rápida de Andrew Albicy los claretianos igualaron el encuentro a falta de 1:20 para el final.

Sergio Scariolo desde banquillo/ Fuenet: Miguel Henríquez

Era un nuevo partido de un minuto, el Granca tuvo la oportunidad de ponerse por delante tras el robo de Pierre Pelos, pero un fallo en el tiro de media distancia de Isaiah Wong y la posterior suma de Campazzo desde la línea de tiros libres ponía el 77-79 a falta de dos posesiones.

En el otro lado de la cancha, un gran trabajo de Pierre Pelos desde el poste tuvo como recompensas una canasta que dispuso de nuevo la igualdad al marcador a falta de 19 segundos.

Con todo por decidir en posesión blanca, la pizarra de Scariolo diseño una jugada de 1vs1 de Andrés Feliz, que tras un complicado tiro en fade away conseguía certificar la victoria blanca 80-82 sobre la bocina final y dejar a un Gran Canaria Arena enmudecido.

Tiro ganador de Andrés Feliz: Fuente: Miguel Henríquez

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