La Penya encadena su octava victoria consecutiva en la BCL y firma la mejor racha de triunfos de la historia de la competición (8-0)
El partido arrancó con un ritmo frenético. Unicaja golpeó primero desde el perímetro con cuatro triples, tres de ellos obra de Chris Duarte. En la Penya, el balón circulaba con velocidad y buenos automatismos que generaban puntos en la pintura.
Los primeros minutos fueron de máxima igualdad, con ambos equipos mostrando su mejor versión ofensiva. El primer triple verdinegro llegó de la mano de Henri Drell (14-12). El intercambio de golpes era constante, con tiros cómodos en ambos aros. Hanga ampliaba la cuenta exterior del Joventut, pero Alberto Díaz respondía de inmediato para mantener el pulso (21-19).
Drell siguió aportando minutos de calidad para la Penya, con otro triple y muy atento en el rebote defensivo, uno de los puntos débiles del conjunto verdinegro semanas atrás en el Martín Carpena. El Joventut comenzaba a imponerse al equipo malagueño gracias a un mayor acierto de cara al aro y una defensa más agresiva. Kraag se sumaba a la fiesta exterior con un nuevo triple y esa superioridad se reflejaba en el marcador (32-23, min. 15).
Eran los mejores minutos de la Penya, impulsados también por el talento de Ricky Rubio.
Lesión de Alberto Díaz
La nota negativa para el equipo de Ibon Navarro llegó cuando Alberto Díaz pidió el cambio por molestias en el tobillo y tuvo que abandonar la pista. Unicaja se sostuvo entonces en los puntos de Perry y Webb III, que además de anotar desde el perímetro sumaba desde la línea de personal (36-31). Aun así, la conexión Ante Tomic–Ricky seguía dando réditos al Joventut, que se marchaba al descanso cinco arriba (39-34) con toda la segunda mitad por delante.
El Olimpic estalla contra el arbitraje
Audige, que no había disputado ni un solo minuto en la primera parte, convirtió un triple en la primera pelota que tocó tras el descanso. En la Penya, las sensaciones ofensivas seguían siendo positivas, con todos los jugadores involucrados en el juego y un Ricky Rubio especialmente inspirado. Audige empataba el partido y se erigía en el gran revulsivo de Unicaja, que llevaba muchos minutos a remolque. En el mejor momento del conjunto malagueño, el Joventut reaccionó con carácter, con buenas acciones de Simon y un Guillem Vives que pedía empuje a la grada y encontraba respuesta. Las últimas decisiones del trío arbitral acabaron por desesperar al Olímpic, que estalló en una sonora pitada (55-53).
La Penya impone su juego
El último cuarto arrancó con un constante intercambio de canastas, un toma y daca incesante. Ricky seguía sumando puntos de enorme valor para la Penya (62-57), mientras que en Unicaja era Perry quien asumía el protagonismo ofensivo. El partido entraba en su momento decisivo y apareció el incansable Cameron Hunt con cinco puntos consecutivos que levantaban al Olímpic (67-63). El conjunto malagueño reaccionó rápido con un triple de Perry. Ante Tomic visitó la línea de tiros libres en dos ocasiones consecutivas, aunque solo pudo convertir dos de cuatro, mientras el público seguía incrédulo ante unas decisiones arbitrales que mantenían la tensión en las gradas.
Finalmente, el Joventut supo contrarrestar los puntos fuerte de Unicaja y cerrar una victoria importante para situarse líderes del grupo.


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