
El 8 de agosto, Noelia Gómez adelantaba que volvía al Real Madrid tras su paso por Australia y Estados Unidos, y el 27 de agosto el club anunciaba su fichaje. El camino no ha sido el habitual, pero despeja nuevos horizontes
En los últimos años, vemos como la gran mayoría de promesas europeas van a la NCAA, casos como los de Egor Denim, Aday Mara o Kasparas Jakucionis son quizás los más conocidos para el público español. Izan Almansa, no fue diferente, aunque su rumbo no fue la liga universitaria, si no el proyecto Overtime Elite. Sin embargo, tras pasar por Estados Unidos y Australia, el joven español aún no ha conseguido entrar en la NBA, volviendo así a Europa para jugar con el Real Madrid. Sin embargo, su camino para llegar hasta aquí no ha sido el habitual, sino que ha tenido varias idas y venidas.
Comienzos en Murcia
Izan comenzó a jugar al baloncesto en Murcia y con tan sólo 12 años ya se encontraba en la cantera del UCAM Murcia. Cierto es que sus inicios con el baloncesto no fueron tempranos, a pesar de que su padre había sido jugador de baloncesto (Steve Horton, que pasó por equipos como Cajasur Córdoba, Círculo de Badajoz o Etosa Murcia entre otros). Almansa, como muchos otros niños en nuestro país, comenzó jugando al fútbol hasta que finalmente, se decantó por el baloncesto.
Continuó durante algunos años más en UCAM Murcia, donde su progresión fue excelente y llamó la atención del Real Madrid. Tanto deslumbró al club blanco, que este lo fichó para su equipo cadete en 2019. En el Madrid continuó mejorando, en apenas dos años ya estaba jugando algunos partidos con el equipo de Liga EBA siendo aún cadete, viéndose así las hechuras del jugador que podía llegar a ser: un chico con un físico increíble y unas capacidades baloncestísticas de mucho potencial.
Un Erasmus al otro lado del mundo
Esta promesa no pasó desapercibida en Estados Unidos e Izan Almansa recibió la llamada de Overtime Elite en el verano de 2021. A pesar de ser una decisión difícil, como ha contado alguna vez, el murciano finalmente dio el paso y se unió a esta novedosa liga que estaba dando sus primeros pasos. Overtime Elite se trataba de un proyecto para fomentar el desarrollo de los jóvenes creada por Dan Porter y Zack Weiner, que además contaba con el apoyo del empresario multimillonario Jeff Bezos y estaba apadrinada por gente de baloncesto como Pau Gasol, Kevin Durant o Lebron James, lo que suponía un atractivo muy grande a la hora de apostar por esta liga.

Almansa durante esa primera temporada continuó mejorando, dejando claro que había dado el paso correcto. Al año siguiente, en el curso 2022-2023, Izan continuó en Overtime, jugando para los YNG Dreamers, con los que mostró un gran rendimiento, promediando 9,3 puntos y 8,6 rebotes, sin embargo eso no fue lo mejor, sino que en los playoff elevó su nivel hasta los 12,5 puntos y 9,8 rebotes, promediando casi un doble doble. Esto solo fue la confirmación de que había elegido bien y que su apuesta estaba dando sus frutos, además de que Izan pudo tener un crecimiento personal muy grande, como contó hace unos meses en El País: “Fue 10 veces lo que me había esperado. Mejoré mucho, crecí personalmente por estar en otro país, conocer gente y no tener vergüenza a la hora de hablar con los demás. Maduré.”
Tras su exitoso paso por esta academia, decidió que era el momento de vivir otra experiencia y para la temporada 2023-2024 se enroló en el equipo de G-League Ignite, un proyecto que se había creado años atrás por parte de la NBA como una vía alternativa a la universidad para los jóvenes prospectos que querían llegar a la NBA, pues competían durante un año en la G-League, liga de desarrollo de la NBA. Sin embargo, cuando Izan se unió ya venía perdiendo algo de fuerza, siendo esa temporada la última del proyecto. Él, aun así, completó un buen curso promediando 10,5 puntos y 7,6 rebotes por partido. De esta manera finalizaba su paso por Estados Unidos, al menos de momento.

El verano pasado una vez finalizada la temporada, todo parecía indicar que se iba a presentar al draft, pero finalmente volvió a dar un giro en su corta pero intensa carrera, marchándose a los Perth Wildcats de la liga australiana. Una decisión que le alejaba algo de los focos (especialmente del aficionado español) y que parecía una buena oportunidad de seguir mejorando y desarrollándose en un ambiente mucho más competitivo. El año del murciano en Australia no ha sido fácil, combinando grandes partidos (su mejor fue contra Melbourne United con 19 puntos y 7 rebotes) con otros donde apenas ha tenido minutos. Además, finalizó el año con la noticia de que había dado positivo por cannabis, lo que le supuso un mes de suspensión.
La importancia de la selección
Antes de entrar en la última etapa de su carrera, es preciso comentar la importancia que ha tenido la selección española para él, y de la que es imposible no hablar si queremos entender todas las expectativas que se han formado alrededor de su figura. Izan, desde que ingresó a la cantera del Madrid, siempre ha sido un fijo en las categorías inferiores de la selección, y además pertenece a la hornada de los Golden Boys, donde comparte generación con los Sergio De Larrea, Hugo Gonzalez, Aday Mara o Mario Saint-Supery entre otros.

Izan ha dejado torneos para el recuerdo con España, como el Mundial U17 de 2022, donde consiguieron la plata tras perder contra USA en la final, pero donde Almansa se llevó el MVP. También cosechó otros dos MVP en el verano de 2023, donde se consiguió el oro tanto en el Mundial U19 y en el Eurobasket U18. Todos estos reconocimientos han sido claves para que haya podido tener las oportunidades que ha tenido de desarrollar su carrera en Estados Unidos y Australia, pues le han puesto en el escaparte, pero también tienen una parte negativa han creado una gran expectativa con él, haciendo así, que se le exija una progresión mayor.
Además, el pasado mes de noviembre fue llamado por Scariolo para disputar las ventanas, teniendo así la oportunidad de debutar con la absoluta y comenzar a abrirse paso para futuras convocatorias.
Vuelta a España
Al finalizar la temporada en la NBL, Almansa se presentó al Draft de la NBA, esperando ser elegido en segunda ronda. Sin embargo, no fue así, teniendo que conformarse con firmar un contrato para la Summer League con los Philadelphia 76ers y jugar un par de partidos en la liga de verano. Nadie tenía claro lo que iba a pasar con su futuro, y muchas hipótesis de aficionados y periodistas apuntaban a que era muy probable que probara suerte en la G-League en Estados Unidos.
Sin embargo, a principios de agosto Noelia Gómez daba la exclusiva de que Izan Almansa iba a volver al Real Madrid. Unas semanas después el club blanco por fin lo hacía oficial: “El Real Madrid C. F. ha alcanzado un acuerdo con Izan Almansa, ala-pívot que jugó la pasada campaña en los Perth Wildcats (Australia), por el que el jugador queda vinculado al club hasta el 30 de junio de 2029.” De esta manera Izan Almansa cierra el círculo tras estar cuatro años en el extranjero formándose y mejorando.
En su nueva etapa en el Real Madrid se enfrenta al reto de encontrar minutos en un plantilla tan competitiva y amplia como es la del conjunto madrileño. También tiene el reto de terminar de definir su posición en el campo, ya que siempre ha estado entre el cuatro y el cinco, aunque con su bajada de peso (ha perdido casi 20 kilos desde el draft) con la que se le ve mucho más fino y viendo sus primeros partidos de pretemporada, todo hace indicar que cuenta como cuatro en el esquema de Scariolo. Al Madrid vuelve como un jugador completamente distinto al que fue fue hace unos años, que ha crecido, que ha aprendido a “ser más egoísta”, y que ha mejorado su físico notablemente. Aun así Izan, como destacó a los medios oficiales del club, deja claro que todavía le queda mucho por mejorar: “Diría que soy un jugador versátil y que puede aportar de todo. Estoy intentando mejorar mi tiro. Individualmente quiero mejorar físicamente y entrar en el equipo lo antes posible y hacer lo que me pida el entrenador”.

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