Los blues frenan el intento de remontada de la selección y se llevan una trabajada victoria (67-75)
El partido arrancó con ambos equipos erráticos de cara al aro. Strazel abrió la lata pasados tres minutos con un triple desde la esquina. En la siguiente jugada, Willy Hernangómez firmó un mate espectacular que puso en pie al público de Badalona. Sin embargo, el ataque estático de la selección española se atascó pronto y Sergio Scariolo se vio obligado a mover ficha.
Con la unidad B en pista, España rompió una sequía de casi tres minutos sin anotar. Aun así, seguía por detrás en el marcador ante una Francia dominante en la pintura (9-15). Darío Brizuela irrumpió como revulsivo para darle aire al combinado nacional, aunque los franceses continuaban castigando la defensa española (14-22). El primer cuarto se cerró con un triple de Jaylen Hoard que amplió la diferencia hasta los 11 puntos.
En el segundo cuarto, España salió todavía desconectada y Francia encontró tiros liberados con demasiada facilidad (18-29). Sin embargo, una jugada de 3+1 de Santi Yusta devolvió a la selección al partido desde el punto de vista anímico. El jugador del Casademont se vistió de líder en un momento delicado y conectó con “aerolíneas Sima” para reducir distancias (24-31).
A falta de un minuto, España pisó el acelerador y, tras un gancho de Willy y un Joel Parra desatado, el viento empezó a soplar en Badalona.
La superioridad francesa remata a España
La segunda parte dio inicio con un canastón de Parra desde el 6,75, aunque Hifi respondió de inmediato con un triple descomunal. El paso por los vestuarios sentó mejor a la selección española y, con un Jaime Pradilla omnipresente y desatado, España se colocó a solo cuatro puntos. La intensidad defensiva les otorgó ese plus que había faltado en la primera mitad.
Al empuje de Pradilla se sumó un descarado Larrea que, tras un mate a placer, metió de lleno a los de Scariolo en el partido (44-46). Sin embargo, en los mejores minutos de la selección, la energía de Zaccharie Risacher y Nadir Hifi volvió a ampliar la renta francesa hasta los ocho puntos. Tras un tiempo muerto de Scariolo, los visitantes siguieron castigando con rápidas transiciones tras pérdida, esta vez culminadas por Yabusele (47-57).
En el último asalto, España necesitaba pisar el acelerador si quería llegar viva a los instantes finales. Francia, cómoda con el intercambio de canastas, veía cómo los de Scariolo seguían desperdiciando puntos desde el tiro libre. Cuando el ataque parecía atascado, apareció la veteranía y calidad de Juancho Hernangómez para reactivar al equipo (60-64).
Pero las imprecisiones volvieron a penalizar a la selección, que se descolgó a falta de tres minutos (62-70). Pese a las últimas chispas de Josep Puerto, el talento y la superioridad física de les Blues sofocaron cualquier intento de remontada. La victoria, merecida, viajó finalmente a tierras francesas.

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