El conjunto azulgrana ya conoce rival para los playoffs y el equipo de Moncho celebra su permanencia (97-74)
El encuentro comenzó con imprecisiones en ambos lados de la cancha. Fue el Barça quien tomó el control del ritmo del juego, con una novedad en el quinteto inicial: el joven canterano Raúl Villar. Como ya es costumbre, Kevin Punter salió al parqué con la muñeca afinada y, en apenas seis minutos, sumó 11 puntos que marcaron la primera gran diferencia en el marcador (18-8). Por parte del conjunto gerundense la anotación estuvo más repartida.
Tras el tiempo muerto solicitado por Moncho Fernández, los azulgranas mantuvieron el nivel. Jabari Parker castigó desde el perímetro, y Punter forzó una antideportiva tras una recuperación (23-10). Aun así, el Girona intentó replicar el acierto exterior del Barça a través de Yves Pons y Jarod Lucas.
Con la segunda unidad en pista, Darío Brizuela asumió el liderazgo. En apenas minuto y medio del segundo cuarto, anotó cinco puntos consecutivos. La respuesta visitante no se hizo esperar: Susinskas e Iroegbu dieron un impulso a su equipo, que resistía a la creciente ventaja culé (39-26). Tras unos minutos sin anotar, el Barça volvió a ver con claridad el aro gracias a los triples de Álex Abrines. Antes del descanso, Jabari Parker también convirtió dos que cerraron el cuarto (53-35).
Dominio culé
La segunda parte tuvo un arranque diferente. Sergi Martínez e Iroegbu redujeron distancias desde el 6,75, pero el Barça continuó con su eficacia perimetral y la diferencia se mantuvo en el electrónico (64-46). Aunque el Girona no bajó los brazos, cada intento de reacción era rápidamente neutralizado por los locales. Justin Anderson, algo apagado hasta ese momento, se encendió en los últimos minutos del tercer cuarto con ocho puntos consecutivos (79-53).
El último cuarto fue el escenario del “aterrizaje” de las aerolíneas Justin Anderson en el Palau, aunque el partido ya estaba prácticamente sentenciado. Solo quedaba por resolverse el aspecto clasificatorio. La derrota del Girona, combinada con la caída de Covirán Granada en el Movistar Arena, garantizaba la permanencia del equipo de Moncho Fernández. Los visitantes nunca se rindieron, pero la diferencia era ya insalvable. A falta de minuto y medio para el final, los aficionados gerundenses estallaron coreando: “L’any que ve, Girona és d’ACB”, tras confirmarse la derrota de Covirán en Madrid.


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