Con una victoria aplastante frente a Baskonia, los malagueños acaban con muy buenas sensaciones la pretemporada
Se acabó una nueva edición del Costa del Sol y el trofeo se queda en casa. Unicaja consigue ganar con claridad del torneo en una tarde que será recordada por el homenaje a una de las leyendas del club como es Carlos Suárez. Por su parte, Baskonia se presentaba tras una buena victoria ante Mónaco (sin Mike James), pero sin dar mucha confianza de su juego.
Los últimos minutos de una leyenda
Con los protocolos aplicados, y el Carpena activo con algo más de 8500 personas, comenzaba el partido con el nombre propio desde el 5 inicial: Carlos Suárez. El jugador nacido en Aranjuez, en su último partido como profesional, no pudo comenzar anotando sus dos primeros lanzamientos a canasta. Aún así, el choque comenzaba con un buen ritmo, y Ndiaye (novedad en el equipo titular de Baskonia) conseguía la primera canasta del partido.
Muchos cambios en esta temporada para Baskonia. Aunque el nombre principal sea Pablo Laso y su vuelta, grandes nombres han recalado en el equipo vitoriano. Donta Hall, antiguo jugador de Mónaco, comenzó el partido con una gran intensidad defensiva, y una energía en ataque para demostrar a la ACB lo que se viene.
Ya en la mitad del cuarto, se produjo una de las primeras ovaciones de la noche para el mencionado Carlos Suárez, a la salida de su cambio por Tillie. Con 10-9 en el marcado, Sima lideraba a los malagueños con 8 puntos, y mucha implicación en el juego. Por parte de Baskonia, Markus Howard no había entrado muy fino en el partido, con algunos fallos en el tiro exterior. Sin embargo, 8 puntos seguidos le dejaban como máximo anotador de su equipo, dando la sensación que es incombustible.
El final de cuarto, con los quintetos ya cambiados enteros en los dos equipos, fue bastante acertado para Unicaja, con 3 triples seguidos que obligaban a Pablo Laso a pedir el primer tiempo muerto del partido. Baskonia dejaba correr a los andaluces, y con la alegría habitual de los equipos de Ibon Navarro, la brecha se abría. El resultado no se movería, y con 24-15 terminaba el primer tiempo, con un Unicaja cómodo en el partido.
El cuarto del triple
Después del «Whatever you want», y con la sintonía de los «Mihitas», el segundo cuarto daba comienzo con otro triple de Unicaja. Además, para seguir alegrando la tarde, Balcerowski debutaba con los malagueños en sustitución a un Osetkowski, con 2 triples en su casillero.
Pero Laso no estaba muy contento con la salida del segundo cuarto. La intensidad defensiva de Unicaja estaba dificultando la fluidez en ataque, y eso se traducía en 19 puntos en 12 minutos, y una gran cantidad de pérdidas. Esto provocó un nuevo tiempo muerto, y un cambio en la tendencia del marcador que acercaba a los visitantes a 7 puntos.
Pasado el ecuador del segundo cuarto, la ventaja de +10 se establecía. Con ataques más posicionales, los dos equipos tenían dificultades para anotar fácil. Sin embargo, con la salida de Donta Hall, Baskonia daba un salto físico por dentro bestial, aunque seguía teniendo las dificultades en defensa.
El fin de cuarto sería similar a todo el segundo cuarto, con intercambio de canastas que estancaba la diferencia. Unicaja no bajaba porcentajes desde fuera, con grandes actuaciones como la de Barreiro con 2 triples. Llegábamos al descanso con 50-37 gracias a los dos tiros libres de Djedovic, con un Unicaja disfrutón y un Baskonia con muchas cosas a mejorar.
«Hasta luego Lucas», y hasta luego Baskonia
Durante el descanso, el momento más emotivo de la tarde llegó, y con un «hasta luego Lucas», Carlos Suárez se despedía de su afición durante 8 temporadas. Después, el balón volvería al juego, y Baskonia amenazaría con acercarse en el marcador gracias a 2 triples de su capitán Sedekerskis.
Pero este Unicaja, desde que llegó Ibon a cambiar la cara del equipo, tiene una característica: el triple y el ritmo. Si Baskonia cedía en transiciones, no tenía nada que hacer. Y así estaba pasando, ya que con otros dos triples al contraataque, Unicaja ponía la máxima, 61-43, dando la sensación de estar al mismo nivel que siempre.
Baskonia no se encontraba nada cómodo. Aunque es cierto que tienen un partido menos de preparación y la baja de Jaramaz, estaban siendo barridos en todas las facetas. También hay que tener en cuenta la cantidad de jugadores nuevos que ha adquirido el equipo baskonista, además de diferentes nacionalidades, dificultando una adaptación más rápida.
El transcurso del cuarto siguió con un +20 para los locales, que no veían ningún peligro en el partido. Otro nombre propio del cuarto fue el francés Killian Tillie, cada vez más adaptado y aportando una gran cantidad de acciones positivas en el partido. Como faceta más destacada encontramos el poderío en el rebote ofensivo, donde entre rebotes y palmeos consiguió muchas segundas oportunidades que acabaron en lanzamientos convertidos.
La diferencia comenzó a subir hasta un +27 que empezaba a ser sonrojante para Baskonia. El público comenzaba a disfrutar con cánticos y ánimos a un equipo que ilusiona cada vez más, y que busca mejorar una temporada pasada histórica. Con 83-56 acababa el tercer cuarto, con 10 minutos más de juego para que Unicaja se coronara como el campeón del Costa del Sol.
10 minutos de disfrute antes de cerrar la pretemporada
El Carpena era una fiesta que dirigía Kameron Taylor con su dulzura desde la línea de 3. Cada minuto que pasaba el marcador aumentaba cada vez más, empezando a rozar los 40 de ventaja. Baskonia estaba más fuera del partido que dentro, con muchas desconexiones, tiros que ni tocaban aro, faltas innecesarias… Pero en el otro lado de la pista estaba un Unicaja que jugaba a placer, siempre con un «extra-pass», y dando motivos para pensar que el equipo tiene lo que le faltó el año pasado.
Entrados ya en los últimos minutos, Balcerowski tuvo la oportunidad de empezar a ganarse el cariño de su nueva afición. El polaco, recién llegado desde Panathinaikos, debutaba con los andaluces y, a pesar de que no tuvo un gran minutaje, tiene potencial para ser la gran referencia interior que le faltó el año pasado a su nuevo equipo.
Con el pitido final, y con minutos para Manuel Trujillo, Unicaja conseguía llevarse este encuentro por 102-69, y conseguir, por quinta vez en su historia, el trofeo Costa del Sol. El equipo de Ibon Navarro viajará mañana para preparar el Intercontinental, por si victoria en la BCL la pasada campaña. Por otro lado, Baskonia busca encontrar mejores sensaciones de cara al comienzo de una temporada que ilusiona por todos los ingredientes, pero no por el partido de hoy.
Foto de la portada: Unicaja.

Deja una respuesta