España pierde en su estreno ante una gran Australia

Aldama no fue suficiente y los de Scariolo están obligados a ganar, por lo menos, uno de los dos partidos

Primer partido de los juegos, y no el resultado que hubiéramos deseado. España no puede con Australia (92-80), en un partido marcado por el gran juego de Aldama y las dificultades defensivas españolas. Por parte de Australia, Giddey lideró a la selección desde la dirección y la anotación.

Con el balón en el aire, los de Sergio Scariolo no comenzaron de la mejor manera. Con parciales amplios para los australianos, jugaban por dentro con mucha facilidad. Los cortes por detrás, y el nulo funcionamiento de los indirectos por detrás, hacían que la distancia fuera cada vez mayor.

Todo esto obligó a España a pedir un tiempo muerto, al ser evidente ese punto físico y de rapidez mayor de los australianos. Jugando con el interior, Jock Landale se añadía ya 8 puntos en su casillero. Tras el tiempo, se producía un hecho histórico: Rudy Fernández se convertía en el primer jugador en disputar 6 Juegos Olímpicos. Aún así, la primera defensa zonal de nuestro combinado nacional no era exitosa, y seguía aumentando la renta hasta el 23-11.

La defensa estaba siendo el problema de España. La defensa zonal había dejado 3 triples seguidos de Australia ( dos de ellos de Giddey, nuevo jugador de los Bulls, a 8 metros), mientras que Llull intentaba contrarrestar. Aún así, tras un parón por una acción antideportiva, el partido acababa 31-21, con mucho que mejorar, pero progresando adecuadamente.

El comienzo del segundo cuarto no pudo ir mejor. Los triples de Llull acercaban a España hasta los 4 puntos. Con 9 ya en su casillero, la solución la encontraba en defensa con Juancho y Garuba (muy encendido hoy). El partido entró en una espiral de jugadas polémicas que acabó con técnica a Scariolo, tras una falta en ataque de Juancho.

A pesar de las trabas del partido, Australia volvía a meter renta con un +7, y la mantuvo durante un buen rato. El cambio de tendencia parecía llegar con una defensa de caja, pero el arbitraje dejaba que desear, con faltas no pitadas a la selección, y faltas justas de los españoles.

Llegados a los dos últimos minutos, los árbitros se convirtieron en protagonistas con faltas absurdas que complicaban el partido para las dos selecciones. Con jugadores cargados de faltas, toda acción era falta, sumando 14 cada equipo. El partido llegaría al descanso 49-42, tras una gran canasta de Lorenzo Brown.

Tras el descanso, la selección española empezó con un ritmo anotador bastante alto, dejando tras los primeros dos partidos la renta a 4 puntos. Pero faltaba uno de los pilares fundamentales de la selección: Álex Abrines, que con un triple dejaba el partido en un punto.

En el ecuador del tercer cuarto, por primera vez en todo el partido gracias a un triple de Aldama, España conseguía ponerse por delante en el marcador, pero la respuesta fueron dos triples consecutivos de Australia y una pérdida de Abrines para dejar un +4 con bola para los oceánicos.

El problema de España, después de ponerse por delante, fueron las pérdidas y el rebote ofensivo, teniendo jugadas de 5 rebotes australianos que daban otra oportunidad. Sin embargo, el resultado no se despegaba, y la selección seguía sólo 3 abajo tras los tiros libres de Aldama, que ya había llegado a los 20 puntos.

Los dos últimos minutos abrieron el partido un poco, con Mills cogiendo el estandarte australiano, y España con «Aldamadependencia». El ataque de las dos, tras esa abertura, se estancó y el resultado dejaba un 69-60 a falta de 10 minutos, con el parcial para Ausrtalia por dos puntos.

El último cuarto empezó con un nombre propio: Sergio Llull, que acudió al rescate con dos triplazos, puro estilo Llull, que acercaron a España hasta los 5 puntos. La defensa había subido un punto en intensidad, y se veían más veloces que los australianos.

Pero no había nadie que acompañara al exterior del Real Madrid, y Australia seguía anotando. Con el marcador en 79-71, Scariolo pedía un tiempo muerto a falta de 4:17 del final del partido. Con un Lorenzo Brown desaparecido, la selección necesitaba de su presencia más que nunca, ya que las opciones en ataque con Alberto se limitaban.

A la salida del tiempo muerto, el agujero defensivo que era Willy hizo que Australia aumentara hasta 13 puntos la renta. Entre esto y las dificultades en ataque, se ponía el asunto muy feo para la selección. Aún así, hizo un intento de acercarse en el marcador, pero nulo.

España pierde por 12 puntos (92-80), teniendo que ganar el siguiente sí o sí. Gran partido de Santi Aldama (con 6 triples), pero muy sólo en la anotación. Por parte de Australia, el gran partido de Giddey y Mills en el tramo final fue suficiente, y los oceánicos están con medio pie en la siguiente fase.

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