España gana a ritmo de triples

En el último partido de Rudy en España, el combinado nacional llega a los Juegos Olímpicos con la confianza por las nubes

España llega a los juegos con una victoria contundente ante Puerto Rico por XX-XX. Los de Scariolo, en la despedida de Rudy Fernández de los pabellones nacionales, destrozan a los de Nelson Colón usando el triple desde bloqueo directo e indirecto de manera efectiva.

El partido comenzaba con bola para Puerto Rico. Con los quintetos esperados por los dos países, la trampa defensiva a mitad de pista daba una intensidad más alta a los de Scariolo, comandados por un Sergio Llull que no nos sorprende a estas alturas. Sin embargo, puertorriqueños se mantenían con los triples de Alvarado, con su energía característica.

A pesar del gran inicio, los «despistes defensivos» de Willy, con 2 pérdidas iguales en aclarados en poste medio, provocaban una ligera ventaja puertorriqueña, y el cambio del mayor de los Hernangómez. Aún así, Abrines daba 5 puntos seguidos que igualaban el partido, y la primera pausa del partido.

Gracias al tiempo muerto, escuchamos la primera ovación a Rudy. Salía a pista con Alberto Díaz, y otro conocido en Puerto Rico estrenaba el parqué: Jordan Howard. La selección volvió a dar un paso más en su intensidad defensiva, y en ataque se divertía con la última gota de magia que nos quería dejar el capitán.

El último que se quiso apuntar a la fiesta en el final del primer cuarto fue Juancho, que con 8 puntos seguidos abría ya 9 de renta y un parcial de 8-2. Puerto Rico necesitaba de la energía defensiva de Alvarado (en el banquillo descansando). Acababa el primer cuarto con una canasta que recordaremos toda la vida: triple de 8 metros de Rudy Fernández sobre la bocina para dejar un gran 30-16.

Con el público en júbilo, volvía el juego en el WiZink Center de Madrid, volviendo a usar el mismo quinteto del final. Gracias a eso, España volvió a empezar con un parcial de 5-0, todos de un Juancho Hernangómez que ya llevaba 13. El juego de bloqueos indirectos estaba dejando indefensa a una Puerto Rico que buscaba volver a ese nivel del pasado Mundial y de los amistosos frente a Canadá y Australia (los dos con derrota).

Debutaban en el partido Pradilla y Parra (descartado para los Juegos). Sin embargo, en la jugada siguiente Scariolo pedía tiempo muerto tras un contraataque del nuevo jugador de Covirán Granada, Gian Clavell. Aún así, la renta era grande, con 17 de ventaja que parecían suficientes por el momento.

La diferencia se estaba marcando en dos puntos: el juego en ataque español con bloqueos indirectos (quedando liberados en esquina Aldama, Juancho, Abrines…), y la defensa sin espacios que tapaba toda las líneas de pases posibles (provocando un gran número de pérdidas).

El segundo cuarto siguió con intercambios de canastas, y los mismos factores: España veía el triple como una bandeja y Puerto Rico sólo podía aguantar con individualidades. Con el resultado de 59-37 al descanso, España dejaba grandes sensaciones, liderados por Aldama y Juancho, con una gran puesta en escena para el difícil reto de estos Juegos Olímpicos.

Después de los homenajes a los retirados Carlos Suárez (campeón de la Eurocup con Unicaja) y Rodrigo San Miguel (campeón de la BCL con San Pablo Burgos), el tercer cuarto daba comienzo con la novedad de Willy en el quinteto. Todo empezaba igual: fallos defensivos de Willy (tanto con Romero como con Conditt IV) y 3 triples (dos de Abrines y otro de Llull) para dejar ya la cuenta en 68 puntos y 14 triples. Alvarado obligaba a Sergio Scariolo a otro tiempo muerto tras 5 puntos seguidos tras despistes defensivos.

La salida del parón nos dejó una aparatosa caída de Conditt IV, quedando sólo en aparatosa. Todo igual, pero el cansancio y los tiros rápidos dejaban la renta en 16, obligando a que Scariolo necesitara de los servicios López-Arostegui, Brizuela y Alberto Díaz. Por parte de los visitantes, Alvarado seguía a lo suyo con 15 puntos ya.

La afición gritaba, y el «showtime» empezaba, con un mate de concurso de Aldama tras bloqueo indirecto de Garuba desde poste alto. El tercer cuarto acababa con otra gran asistencia de Garuba a Brizuela para triple, y el Xº triple de Aldama, dejando el marcador 89-62.

Los últimos 10 minutos antes de los Juegos Olímpicos daban comienzo con el vigésimo triple de la selección, por encima del 50% de acierto. Con Rudy en pista, la ovación se cocía en el aire, pero «show must go on». Puerto Rico quiso maquillar, con Jordan Howard como protagonista y dejando la renta en 18 antes de los cambios de un Scariolo que había estado tranquilo todo el partido.

La relajación era ya bastante evidente. Triples que ni tocaban el aro, errores defensivos… Aún así, una canasta en suspensión de Brizuela a pase de Rudy dejaba el resultado en 98-75. Al salir a pista, con 5 minutos por delante, Arostegui probaba de base en un quinteto alto donde Brizuela era el más pequeño. En ataque funcionaba, pero la defensa se quedaba con exceso de ayudas.

Pero llegó el momento esperado. A falta de 30 segundos, Rudy Fernández abandonaba por última vez una pista del baloncesto español, y con el Wizink coreando su nombre durante dos minutos, se despedía una de las grandes leyendas de nuestro deporte. El resultado final era 107-84, con Aldama como máximo anotador.

España cierra un verano perfecto antes del gran evento. Próxima parada: Australia el 27 de julio, en el que será un duelo a vida o muerte en un grupo poco favorable para nuestra selección. Aún así, España es capaz de todo, y hará todo lo posible por darle un gran «last dance» a uno de los mejores bailarines de la historia de nuestro baloncesto: Rudy Fernández.

Deja una respuesta

Descubre más desde Factor Cancha

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo