COVIRÁN GRANADA ILUSIONA A CONSTA DE PABLO LASO

Pablo Laso vuelve a los banquillos españoles, y no de la mejor manera. Victoria clara y contundente de un Covirán Granada que enseña armas suficientes para no sufrir tanto este año. Los fichajes, aunque es pronto, parecen que funcionan, y la hermandad con el público es como siempre, insuperable. Granada consigue este partido tributo a José Enrique de la Cruz con claras aspiraciones a ilusionar a todo el mundo un año más, como mínimo.

Con el salto inicial ya superado, la primera bola de posesión fue para las manos de Bolmaro, nuevo fichaje del Bayern. Un primer tiro que se quedó clavado en el aro, dio la primera bola de partido para los nazaríes, de parte de Ziv, uno de los prometedores nuevos fichajes. El jugador israelí anotó la primera canasta del juego, y dio la asistencia a la segunda, obra de Iriarte. El Bayern no encontraba nada en ataque, y tras una falta en ataque de Gillespie, fue mandado al banquillo bajo una severa bronca de Pablo Laso. La misma acción de falta de ataque se repetía con Perè Tomás, en su tercera temporada en el equipo. Bolmaro seguía fallando en ataque, así que optó por un pase a Harris para los primeros tres puntos del equipo germano, respondidos por un triple de Cheatham tras el Pick and Roll con Ziv, muy activo en el partido. Se producía el primer cambio en Granada, con la entrada del recién incorporado Kairys. El partido se colocaba 7-5, y se producía un nuevo cambio en el Bayern, con la entrada del dorsal 30. El partido entraba en una espiral de fallos, con tapones, pérdidas y resbalones, hasta que Brankovic anotaba un mate tras pérdida. Seguía la ronda de cambios, y entraba Widemann y Devin Booker, en su regerso al equipo alemán. Por parte de Granada, Lluis Costa entraba en el partido, y se marchaba aclamado Ziv. Ya en el ecuador de la primera parte, con 9-7, Germán Martínez y Konontsuk entraban, y la reacción no podía ser mejor que con canasta de Thomasson, un robo acabado en falta en la penetración, y los dos tiros libres anotados. Entraba Núñez en pista, y Carsen Edwars también por parte de Bayern, fichado de Fenerbahçe. Entrados en los dos minutos finales del encuentro, 20-11 se reflejaba en el electrónico para alivio granadino. El problema para Laso es que el parcial aumentaba con el triple de Núñez, pero Carsen seguía manteniendo a Bayern en el partido. Así llegábamos al primer tiempo muerto del partido, con un sorprendente 25-13 que dejaba con un buen cabreo al entrenador vitoriano del equipo alemán. A la salida de este, Gillespie anotaba un tiro libre, y Granada respondía con un triple. El final del cuarto acababa con una buena canasta de Edwards,, que dejaba el marcador al final del primer acto con 30-16, y grandes sensaciones para los locales.

Después de una clamorosa ovación, «show must go on», así que Bayern ponía bola en juego, con Bolmaro como receptor. El partido seguía con la misma tónica, Granada fluía y anotaba todo, y Bayern le costaba horrores. Sólo Edwards mantenía a flote a los germanos, y la anotación seguía muy parecida. Bolmaro, uno de los jugadores a seguir, seguía sin encontrar buen nivel, pero su primer punto subía a la estadística. Otro que no se encontraba cómodo era Devin Booker, que seguía a 0 y le sacaban una falta en ataque. El partido se escaba, y las defensas comenzaban a endurecerse. Ziv seguía siendo el estandarte de la Alhambra, y provocaba 3 tiros libres, anotando sólo uno, y dejando esto en 36-19. Nick Weiler-Babb era otro que no entraba en partido en ninguna faceta, pero tras este comentario, anotó su primera canasta, y a falta de algo más de 5 minutos, Laso pedía tiempo muerto con 36-21. A la salida de este, y con una afición que cantaba y jaleaba, el Bayern empezaba a imponer su ritmo, y se acercaba con un parcial inicial de 5-0. Con bola para Granada, la vuelta a casa de Germán Martínez seguía siendo dulce, y con un triple, rompía el parcial. Unas jugadas más tarde, vivíamos una de las jugadas típicas de Bolmaro, con robo por detrás, y canasta con tiro adicional, y con el adicional, vivíamos un cambio con la felicitación de Laso, un hecho histórico en el día de hoy. Entrados ya en los dos últimos minutos del partido, y con 41-29, el Kharchenkov3 anotaba dos tiros libres para dejar el partido en 10 puntos, y tras una sucesión de minutos, y una jugada sensacional de Gustys, Laso pedía tiempo a falta de 35 segundos con 46-33. Acabado este, comenzaba el ataque con Edwards, pero acabó pronto tras una falta que le llevó a los tiros libres. Tras anotar los dos, la respuesta de Granada no fue buena, y tras una pérdida, daba la última a Bayern. En esta, vimos una penetración sensacional de Carsen Edwards, que con 12 puntos, era el mejor del partido. Con 1.6, Pablo Pin pedía tiempo muerto para preparar un ataque que, para desgracia suya, acabó en nada, y así nos íbamos al final de la primera parte con 46-37 en el marcador.

Ya con las pilas recargadas, daba comienzo el tercer cuarto, con saque de banda para Bayern, con canasta para NÚMERO 30. A esto, Germán Martínez respondía con un buen triple sobre la bocina, que aumentaba la ventaja. Las buenas acciones seguían, y el marcador ganaba panza, llegando hasta 16 puntos en el tercer minuto de juego. Con un Bayern sinónimo al del principio, Granada no quería hacer amigos, así que la renta aumentaba. Llegados a mitad de cuarto, y con el comienzo de la rotación granadina, el marcador se situaba 57-39, en un partido que ofrecía un gran nivel. Pero se presentó un nuevo héroe para los germanos, que con 5 puntos seguidos, Brankovic acercaba a los de Laso a 12. Con bola en manos de Lluis Costa, en una buena jugada de pizarra, Thomasson anotaba su primer triple del partido, y provocando en la siguiente jugada su tercera falta personal. La renta de Brankovic seguía en aumento, y con otros dos tiros libres anotados, se agenciaba ya 9 puntos. La respuesta inmediata de Cheatham dejaba el partido 63-46. Una agresiva penetración de Edwards estrenaban su estadística en la segunda parte, pero la respuesta de un ya más entonado Thomasson alejaba otra vez la igualdad. Una serie de acciones de Edwards mantenían a un Bayern que estaba siendo superado por un Granada que se venía arriba con su gente, y con Thomasson incitándolos a ello. Ya en el último minuto, con 69-54, una falta sobre Booker, desaparecido en todo momento, indignaba a un Pablo Laso que se estaba viendo superado. Con un triple intentado, pero fallido, en el último segundo de Ziv, el partido se marchaba al último acto con 72-57, en un ejercicio de resistencia bestial de los nazaríes.

Ya con sólo 10 minutos por jugarse, todo empezó como siempre fue, triple de Tomás desde la esquina, y mate tras robo de Ziv. Con 20 arriba, el público seguía arriba, y si era acompañado con más puntos, pues todo seguía en una nube sin final. Todo iba viento en popa, y con otro triple más de Núñez en este caso, el marcador dejaba un sonrojante 80-57 a favor de los andaluces. Laso pidió un tiempo muerto parar intentar parar la euforia de los locales, y con Brankovic lo intentaba con un triple tras mucho rato sin anotar, pero la intensidad de Granada era muy superior, y el resultado no bajaba. Ya en la mitad de cuarto, el resultado seguía por encima de 20, con 84-63, aunque una mini reacción les dejaba en 19, tras una gran penetración de un Bolmaro que necesita más rodaje, como todo el Bayern en general. A la vuelta de este, las canastas fueron como un semáforo, una vez Granada, otra Bayern. Con el partido ya acabado, entrados en los dos últimos minutos, el Bayern se llegó a poner a 12, pero como el maquillaje, sólo sirvió de estética. Finalmente, el resultado acabó 91-79, con un Granada que quiere soñar a lo grande, y a un Bayern que le queda mucho trabajo por hacer.

Deja una respuesta

Descubre más desde Factor Cancha

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo