España acaba su Torneo del Centenario con derrota ante una Estados Unidos que no pudo romper el partido hasta el final del último cuarto. Los de Scariolo acaban dejando un gran sabor de boca, y dando esperanzas a los aficionados que no es la 6ª selección, como marca el ranking FIBA, y que las opciones de hacer algo grande son posibles.
Comienzo muy anotador por las dos partes, que nos dejó un gran acierto de Brunson mientras los hermanos Hernangómez anotaban al servicio de Juan Núñez. Una defensa alta no era impedimento para que EEUU llegara a la mitad de cuarto 2 arriba. Tras el tiempo muerto, comenzaron los cambios, y el festival de triples por parte de la selección española, que con un 26-22 a 2 minutos del final, daba un hilo de esperanza a una victoria española. Sin embargo, un pequeño acercamiento de los americanos no fue suficiente para que España llegara 2 por encima (28-26) con un increíble mate de la sensación de la selección Santi Aldama, y con unas sensaciones de grandeza y de superioridad en defensa frente a unos americanos cuestionando muchas decisiones FIBA.
Un segundo cuarto que empezó con 2 triples de Cam Johnson, y uno de Ingram, Estados Unidos sólo encontraban anotación ahí. Por otra parte, España encontraba un Rudy ejerciendo de veterano y «perro viejo», para dar una Masterclass de cómo se mueve el balón en ataque. Steve Kerr, poco conforme con el nivel ofensivo y las dificultades defensivas, pidió un tiempo muerto para reajustar tanto ataque como defensa, el cual fue exitoso y dejó 6 arriba a Estados Unidos hasta un nuevo cambio de bases en España. Con la entrada de Núñez, y con Brizuela en modo anotador, Estados Unidos supo mantener la renta y esos 6 eran una barrera que no se podía pasar. Aún así, España comenzó a sufrir en defensa, y los americanos cogían más acierto en tiros de dos. El segundo cuarto acabó con 2 pérdidas de balón de España, y Estados Unidos se iba con un cómodo 45-55 que no reflejaba la igualdad que se estaba mostrando en el campo. Se notaba la superioridad física de los americanos frente a una España que pedía el descanso.
Tras el homenaje por sus 33 años de trayectoria a Dani Hierrezuelo, el partido comenzaba con un robo de España en el saque, y un parcial de 5-0 desde poste bajo con Willy anotando y asistiendo, obligando a Estados Unidos a pedir un tiempo muerto. Mientras la fiesta seguía en el Carpena a ritmo de la Oreja de Van Gogh y Nena Daconte, España seguía en un momento dulce imparable y otro 4-0 subía al marcador. La exhaustiva defensa de la selección ponía en apuros a los americanos, superados por el nivel defensivo de la selección ibérica. Con 20 asistencias llegados a la mitad del tercer cuarto y un triple de Juan Núñez, y un recital de movimientos increíbles, España consiguió ponerse hasta 4 arriba. Sin embargo, como pasó en el segundo cuarto, España acusó la falta de físico y piernas y Estados Unidos aprovechó para ponerse 4 arriba. Tras pedir tiempo muerto Scariolo, España pudo parar un poco el alirón americano, y consiguió llegar al final de cuarto 72-73, con un parcial de cuarto 27-18. Increíbles momentos de los hispanos, que no paraban de subir el suflé que ya incrementaron mucho contra Eslovenia.
Los últimos 10 minutos de este gran partido comenzaron con un poderío imponente física y triplísticamente de EEUU, de la que España intentaba aguantar a consta de las penetraciones de Brizuela. Sin embargo, la defensa americana hizo que España tuviera sus peores minutos en movimiento de balón. Sin embargo, la salida de Willy y Núñez volvió a estabilizar el ataque. Tras otro tiempo muerto, y ya a falta de 5 minutos, España iba 6 abajo, en un partido que empezaba a ser pobre en anotación, y fuerte en las defensas. Es por esto que los tiros de 2 y los balones a la zona se volvieron la opción más utilizada. Sin embargo, Estados Unidos empezaba a sentenciar el partido, y con 11 arriba y una selección físicamente acabada, Scariolo perdía tiempo muerto buscando la fórmula de hacer magia para volver a meter a España en el partido. Pero ya era demasiado tarde, ya que, a pesar de la rapidez penetrando de Juan Núñez, el partido estaba sentenciado. Estados Unidos firmaba su victoria 88-98, pero con la sensación que España no ha perdido el nivel a pesar de las bajas de Ricky y Brown.
Próxima parada, cogemos el tren y nos movemos a Granada, para jugar otro triangular contra Canadá y República Dominicana. Serán los dos últimos partidos de la preparación, con el Mundial asomando la cabeza en el calendario y en la cabeza de todos.


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